La Navidad es, para la gran mayoría, un tiempo de reunión con amigos y familia. En estas fechas queremos lucir lo mejor posible, pero la idea de aparecer con una cicatriz reciente o un hematoma en la próxima cena familiar nos produce escalofríos. ¿Cómo tener mejor cara sin secuelas ni periodos de convalecencia?

Ante esta pregunta, los tratamientos de medicina estética brillan con luz propia como soluciones; suelen ser tratamientos ambulatorios, que presentan resultados rápidos y que habitualmente no dejan secuelas. Aquí van algunos de los más solicitados:

Botox

La toxina botulínica, o bótox, es uno de los tratamientos estéticos más utilizados a nivel mundial. Se trata de una proteína aislada a partir de una bacteria, la Clostridium botulinum, que produce una parálisis temporal en los músculos donde se inyecta. Esa parálisis se manifiesta como la desaparición o atenuación de las arrugas de expresión, y se usa habitualmente para tratar la zona frontal, la glabela (zona entre las cejas) y las arrugas conocidas como “patas de gallo”.

Ácido hialurónico

El ácido hialurónico es una proteína que se encuentra formando parte de los tejidos. Es muy hidrofílica (atrae el agua), por lo que ayuda a mantener la tersura de la piel. Con la edad va disminuyendo la cantidad de ácido hialurónico en la dermis, provocando flaccidez en la piel. Su inyección subcutánea puede mejorar o atenuar arrugas, sobre todo a nivel del surco nasogeniano (entre boca y mejilla) y en las “marionetas” (junto a las comisuras de la boca), o aumentar el volumen de pómulos o labios.

Hidroxiapatita cálcica

El envejecimiento provoca pérdida de volumen y descolgamiento de los compartimentos de grasa a nivel de pómulos y mandíbula. Para corregir estos efectos, se puede utilizar un relleno de Hidroxiapatita Cálcica, que aporta volumen a la cara y estimula la producción de fibras de colágeno. Al aumentar el colágeno se produce un retensado de los tejidos y una atenuación de las arrugas, rejuveneciendo la cara.

Plasma rico en Plaquetas

El Plasma Rico en Plaquetas, o PRP, es un concentrado de plaquetas obtenido a partir de la sangre del mismo paciente. Su aplicación en la piel mediante pequeñas inyecciones provoca una activación de la regeneración celular, aumentando el número de fibroblastos y de fibras de colágeno y del espesor de la piel, adelgazada por el paso de los años. Estos efectos se traducen en una mayor luminosidad de la piel, y un aumento de la tersura y tono de la piel, mejorando la flaccidez. Es tanto un tratamiento estético como una terapia de mantenimiento, y puede complementar tanto a otros tratamientos como bótox o láser como a cirugías como lifting o blefaroplastias.

Todos estos tratamientos deben ser administrados por un profesional formado para evitar problemas y complicaciones. En España, la única especialidad médica que tiene la medicina y cirugía estética dentro de su programa formativo es la Cirugía Plástica. Buscar un cirujano plástico para realizar estos y otros tratamientos médicos o cirugías es una garantía de calidad y seguridad. #Pídenos el Título

No todos los tratamientos están indicados para todos los pacientes. La primera consulta es el momento en el que paciente y cirujano hablan sobre las alternativas para el problema a mejorar, y permite individualizar el tratamiento a las necesidades de cada paciente, obteniéndose así los mejores resultados.

Si está pensando en realizarse un tratamiento estético, solicite consulta llamando al 985 25 88 96 o a través de nuestra página web